Con precipitaciones medias anuales que apenas superan los 200 mm en la capital almeriense y veranos que alcanzan los 40 °C a la sombra, la mayor parte del terreno en Almeria permanece en estado no saturado durante largos periodos. Este régimen climático extremo condiciona el comportamiento geotécnico del suelo: la succión matricial domina la resistencia al corte y la deformabilidad, lo que obliga a incorporar técnicas de laboratorio específicas. En nuestra experiencia, un análisis de suelos no saturados en Almeria debe contemplar la curva de retención de humedad y ensayos triaxiales con control de succión, ya que ignorar estos factores puede llevar a cálculos erróneos de asentamientos. Complementamos esta evaluación con un estudio de permeabilidad en laboratorio para caracterizar la conductividad hidráulica insaturada del perfil del terreno.

En climas semiáridos como el de Almeria, la succión matricial puede representar hasta el 80 % de la resistencia al corte del suelo no saturado.