Almeria experimentó un notable desarrollo urbano desde mediados del siglo XX, con la expansión de su núcleo hacia zonas de ramblas y terrenos aluviales. Este crecimiento trajo consigo la necesidad de gestionar residuos sólidos de forma controlada, lo que impulsó la construcción de rellenos sanitarios en áreas periféricas como la comarca del Andarax. La geotecnia de rellenos sanitarios en Almeria se ha vuelto esencial para garantizar que estos depósitos no comprometan la estabilidad del subsuelo ni contaminen acuíferos. Antes de sellar un vaso de vertido, es obligatorio caracterizar la permeabilidad del terreno mediante ensayos como la permeabilidad laboratorio, que determina la conductividad hidráulica del suelo natural. Sin esta información, cualquier impermeabilización artificial corre el riesgo de fallar prematuramente.

La baja permeabilidad del sustrato natural, combinada con barreras geosintéticas, define la viabilidad de un relleno sanitario en terrenos aluviales.