Muchas constructoras en Almeria empiezan a excavar un talud sin considerar la estratigrafía real del subsuelo. La secuencia de margas, calizas y yesos que aflora en la Sierra de Gádor cambia de resistencia en pocos metros. Sin un análisis de estabilidad de taludes detallado se corre el riesgo de que el corte colapse durante las primeras lluvias torrenciales. En la comarca del Poniente han ocurrido deslizamientos en desmontes viales por no evaluar la presión de poros en época de lluvias. Por eso conviene complementar la investigación con un ensayo SPT que correlacione la resistencia a la penetración con la cohesión del terreno, y una clasificación de suelos que diferencie los horizontes arcillosos de los niveles rocosos.

En las laderas yesíferas de Almeria, la disolución química reduce la cohesión efectiva hasta un 40% en contacto con el agua de lluvia.