El clima semiárido de Almeria, con precipitaciones escasas pero torrenciales, provoca cambios bruscos en el contenido de humedad del terreno. Esto afecta directamente al comportamiento de los suelos arcillosos, generando contracciones y expansiones que pueden derivar en un análisis de asentamiento diferencial crítico para cualquier edificación. En nuestra experiencia, es frecuente encontrar estratos de arcilla expansiva junto a limos arenosos, lo que obliga a un estudio detallado de la deformabilidad del subsuelo antes de proyectar cualquier estructura. Por eso combinamos la prospección directa con ensayos de laboratorio, como la granulometría y los límites de Atterberg, para caracterizar con precisión el terreno almeriense.

El asentamiento diferencial no se evita: se calcula. Un buen estudio geotécnico es la única garantía contra grietas y desniveles.