El clima semiárido de Almería, con precipitaciones medias anuales inferiores a 200 mm, genera suelos con baja humedad natural y alta variabilidad en su capacidad de infiltración. En nuestra experiencia, esto obliga a determinar con precisión el coeficiente de permeabilidad en laboratorio, especialmente cuando se proyectan obras de drenaje o cimentaciones en terrenos arcillosos que pueden sellarse al contacto con el agua. Complementamos este análisis con una clasificación de suelos detallada para entender la fracción fina y con ensayos de infiltración in situ cuando el terreno lo requiere.

En suelos finos de Almería, un error del 10 % en la permeabilidad puede subestimar el caudal de drenaje en un 30 %.