Almeria se asienta sobre una cuenca sedimentaria donde los depósitos de origen aluvial y coluvial se mezclan con formaciones margosas del Mioceno, especialmente en barrios como La Chanca o el centro histórico. Con una altitud media de 23 m sobre el nivel del mar y más de 200.000 habitantes, la ciudad ha experimentado una densificación urbana que obliga a proyectar estructuras de contención cada vez más exigentes. En este contexto, el diseño de anclajes activos/pasivos en Almeria se ha vuelto una solución habitual para estabilizar excavaciones profundas, muros de sótano o taludes en ladera. Antes de definir el tipo de anclaje, realizamos un ensayo SPT para correlacionar la resistencia del terreno con la capacidad de carga del bulbo de inyección, y complementamos con calicatas exploratorias cuando la estratigrafía presenta lentejones de grava o arcillas duras.

La adherencia suelo-lechada varía entre 80 y 250 kPa según la litología; en margas de Almeria suele rondar los 120 kPa.