Recuerdo una obra en el centro de Almeria, un edificio de 10 plantas pegado a la calle Real. La excavación llegaba a 8 metros de profundidad y el nivel freático apareció a los 4 metros. Sin monitoreo geotécnico de excavaciones, cualquier movimiento en la medianera habría paralizado el proyecto. Colocamos inclinómetros y piezómetros antes de empezar. Así logramos controlar la estabilidad del talud y la presión de agua. Antes de instrumentar, realizamos un estudio de mecánica de suelos para conocer la estratigrafía exacta del terreno en Almeria. El monitoreo nos permitió ajustar el ritmo de excavación y evitar daños en las fincas colindantes.

En Almeria, el monitoreo geotécnico de excavaciones evita daños estructurales en medianeras y permite excavar hasta 12 metros con seguridad.