El clima semiárido de Almeria, con precipitaciones medias anuales inferiores a 200 mm, condiciona la formación de suelos con baja humedad natural y alto contenido de sales. En este contexto, la clasificación de suelos USCS/AASHTO es el primer paso para entender el comportamiento del terreno. Identificar si un suelo es arcilla de alta plasticidad o limo arenoso define el tipo de cimentación, el drenaje necesario y los riesgos de expansividad. Por eso en Almeria no improvisamos: aplicamos los ensayos de laboratorio que exige la normativa, desde granulometría hasta límites de Atterberg, y luego asignamos el grupo USCS y AASHTO correspondiente. Es un proceso riguroso que evita sorpresas en obra. Complementamos este análisis con un estudio de capacidad de carga para estimar la resistencia del terreno ante las cargas del proyecto, y con permeabilidad en laboratorio cuando se requiere evaluar el flujo de agua en suelos finos.

La clasificación USCS y AASHTO del suelo en Almeria define el tipo de cimentación y el riesgo de expansividad, evitando fallos estructurales.